Hantavirus en el crucero MV Hondius: Francia y EE.UU. confirman nuevos casos positivos
El brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius, que partió el 1 de abril de 2026 desde Ushuaia, Argentina, escaló esta semana a una crisis sanitaria internacional. Este lunes 11 de mayo, tanto Francia como Estados Unidos confirmaron casos positivos entre los pasajeros repatriados del barco, elevando la alarma global en torno a una enfermedad que, si bien es conocida en el mundo científico, rara vez genera brotes de esta magnitud fuera de su zona endémica en América del Sur.
Tres personas ya perdieron la vida a causa de la infección. Docenas de pasajeros y tripulantes fueron evacuados desde Tenerife, en las Islas Canarias, donde el buque llegó el domingo tras semanas de una travesía marcada por muertes, contagios y una tensa disputa política sobre donde podía atracar.
Un crucero que se convirtió en escenario de una crisis sanitaria
El MV Hondius es un crucero de lujo diseñado para expediciones polares. Su ruta de abril de 2026 comenzaba en Ushuaia, la ciudad argentina en el extremo sur del continente, y tenía como destino final Europa. Lo que nadie a bordo imaginaba era que el virus que portaban algunos pasajeros, contraído presumiblemente en los bosques andinos o patagones durante la escala en Argentina, terminaría por convertir el viaje en una emergencia internacional.
El 11 de abril, un pasajero neerlandés de 70 años murió a bordo. Las autoridades sanitarias, que aún no habían identificado con certeza la causa, dejaron continuar el crucero con normalidad. El 24 de abril, el cuerpo fue retirado en la isla de Santa Elena; su esposa también desembarcó allí, y dos días después murió en un hospital de Johannesburgo, Sudáfrica. El 27 de abril, un tercer pasajero britanico fue trasladado a la misma ciudad en condición crítica pero estable. El 2 de mayo, una cuarta persona murió a bordo.
No fue hasta comienzos de mayo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó lo que los médicos ya comenzaban a sospechar: se trataba de un brote de hantavirus, específicamente la cepa Andes, normalmente confinada al Cono Sur de América Latina.
La llegada a Tenerife y la evacuación de los pasajeros
El 6 de mayo, con el diagnóstico ya confirmado, el crucero partió hacia las Islas Canarias. Su llegada no fue sin polémicas: el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, se opuso públicamente a que el barco atraca en puertos canarios, argumentando riesgos sanitarios para la población local.
Finalmente, el MV Hondius no atracó en el puerto sino que fondeó frente a la costa de Granadilla de Abona, en Tenerife, donde llegó en las primeras horas del domingo 10 de mayo. Desde allí se organizó la evacuación por grupos: los pasajeros fueron repatriados a sus respectivos países de origen, mientras que los ciudadanos españoles fueron trasladados a Madrid para iniciar una cuarentena obligatoria.
La OMS había estimado en ese momento un total de ocho casos, incluyendo los tres fallecidos, con una tasa de letalidad del 38%. Seis de ellos fueron confirmados por laboratorio como infecciones por el virus Andes. El organismo evaluó el riesgo para la población mundial como bajo, pero calificó el riesgo para pasajeros y tripulantes del barco como moderado.
Francia confirma su primer caso positivo
El lunes 11 de mayo, la ministra de Sanidad de Francia, Stephanie Rist, confirmó que una de las cinco personas francesas repatriadas del MV Hondius dio positivo por hantavirus. Se trata de una mujer que ya había presentado síntomas durante el vuelo de repatriación desde Tenerife. «Lamentablemente, su estado se ha deteriorado durante la noche y las pruebas han dado positivo por hantavirus», declaró Rist en una entrevista con la emisora France Inter.
La paciente se encuentra ingresada en un hospital parisino especializado en enfermedades infecciosas, en una sala con sistemas de ventilación diseñados para minimizar cualquier riesgo de propagación. Los otros cuatro franceses repatriados dieron negativo en las pruebas iniciales, aunque permanecen hospitalizados y serán sometidos a nuevos exámenes dada la naturaleza del virus.
Además del caso confirmado, las autoridades francesas identificaron 22 contactos cercanos que deben aislarse: ocho de ellos viajaron en el vuelo del 25 de abril entre Santa Elena y Johannesburgo, y 14 tomaron el vuelo de Johannesburgo a Amsterdam. La ministra hizo un llamado público a esos 14 pasajeros para que se comunicaran con las autoridades sanitarias y reforzarán sus medidas de aislamiento.
Un pasajero estadounidense también da positivo
En paralelo, el Departamento de Salud de Estados Unidos anunció el domingo que uno de los 17 ciudadanos estadounidenses repatriados desde Tenerife había dado positivo al virus Andes. Otro pasajero del mismo grupo presenta síntomas leves, aunque aún no tiene confirmación de laboratorio. Ambos viajaron en los compartimientos de confinamiento biológico del avión que los trajo de vuelta al país, como medida de precaución.
Los estadounidenses evacuados serán trasladados a un centro especializado en Nebraska, reconocido por su capacidad para manejar patógenos de alta consecuencia. El pasajero con síntomas leves será derivado a un segundo centro médico. A su llegada, cada persona será sometida a una evaluación clínica completa y recibirá atención según su condición, según informaron las autoridades sanitarias.
Con estos nuevos casos, el balance total del brote asciende a al menos diez casos, incluyendo los tres fallecidos, con nuevos positivos confirmados en Europa y América del Norte.
Que es el hantavirus y por que la cepa Andes es diferente
El hantavirus es una familia de virus transmitidos principalmente por roedores silvestres. En América del Sur, el reservorio natural es el ratón de cola larga (Oligoryzomys longicaudatus), que habita desde el norte de la Patagonia hasta el extremo sur del desierto de Atacama. El animal no desarrolla la enfermedad, pero la porta y la elimina a través de orina, heces y saliva. Los seres humanos se infectan al inhalar partículas contaminadas, generalmente en espacios cerrados o mal ventilados donde hay presencia de roedores.
Lo que hace especialmente preocupante a la cepa Andes es que es la única variedad de hantavirus con capacidad documentada de transmisión de persona a persona, aunque de forma limitada y solo en contactos muy estrechos y prolongados. En Europa y Asia, los hantavirus circulantes no tienen esa característica, lo que hace que el virus Andes sea tratado con un nivel de alerta mayor cuando aparece fuera de su zona endémica.
Los síntomas iniciales del hantavirus son similares a una gripe común: fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares, escalofríos, náuseas y dolor abdominal. El problema es que la enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia un compromiso pulmonar severo conocido como síndrome cardiopulmonar por hantavirus, que provoca acumulación de líquido en los pulmones, dificultad respiratoria aguda y, en los casos más graves, la muerte. El periodo de incubación es de entre una y ocho semanas desde la exposición, lo que complica enormemente la trazabilidad de los contactos.
En Chile, el hantavirus es una enfermedad de notificación obligatoria desde los primeros casos registrados en 1995, con una tasa de letalidad que ha descendido desde el 60-80% inicial hasta el 30-40% actual gracias a mejoras en el diagnóstico precoz y el manejo clínico.
El desafío de rastrear contactos en un crucero internacional
Uno de los mayores retos de este brote es la naturaleza misma del crucero como entorno de contagio. Un barco con cientos de pasajeros y tripulantes de decenas de nacionalidades distintas, que realizan escalas en múltiples países y luego toman vuelos internacionales hacia todos los continentes, es una pesadilla logística para los equipos de epidemiología.
Solo el seguimiento de los vuelos relacionados con el caso neerlandés fallecido involucra pasajeros de al menos cuatro países: Países Bajos, Sudáfrica, España y Francia. La aparición de contactos en Amsterdam y el vuelo de Santa Elena a Johannesburgo muestra como el rastro epidemiológico del virus se extiende rápidamente por el mapa antes de que las autoridades puedan reaccionar.
La OMS mantiene la evaluación de riesgo global como bajo, argumentando que el virus Andes no tiene capacidad de transmisión comunitaria sostenida y que las medidas de aislamiento adoptadas en los distintos países son adecuadas. Sin embargo, el organismo sigue de cerca la evolución del brote y ha prometido actualizar su evaluación de riesgo si la situación cambia.
Lo que sigue
Al cierre de esta edición, el panorama es el siguiente, tres personas fallecidas, al menos dos nuevos casos confirmados en Francia y Estados Unidos, y decenas de contactos en proceso de aislamiento en varios continentes. Los pasajeros repatriados a Francia permanecen hospitalizados por un mínimo de 15 días, mientras que los estadounidenses aguardan evaluación clínica en centros especializados de Nebraska.
Las autoridades sanitarias de España, por su parte, siguen monitoreando a los pasajeros españoles trasladados a Madrid y a los contactos identificados en vuelos relacionados con el brote, mientras el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) mantiene activa la vigilancia epidemiológica.
El brote del MV Hondius no es, según todos los indicadores actuales, el comienzo de una pandemia. Pero si es un recordatorio de que virus endémicos de zonas remotas pueden viajar con la velocidad del transporte moderno y llegar a cualquier rincón del planeta antes de que nadie alcance a detectarlos.
