Turismo

Parque Nacional Yendegaia

El Parque Nacional Yendegaia son inmensas pampas, fiordos, canales y montañas inexploradas conforman este singular territorio declarado como Reserva de la Biósfera y recorrido ancestralmente por los Selknam por tierra y los Yámanas por la costa. “Bahía profunda” es el significado en lengua yagán del nombre de este parque de Tierra del Fuego que nació gracias a la donación de más de 38 mil hectáreas de la Fundación Yendegaia, que fue liderada por Douglas y Kristine Tompkins, y la incorporación de más de 111 mil hectáreas por parte del Estado. La cordillera de Darwin y el Lago Fagnano enmarcan estos prístinos paisajes del confín del mundo de inigualable belleza.

IMPRESCINDIBLES

  • Si bien por ahora el Parque Nacional Yendegaia no tiene acceso público, recorrer Tierra del Fuego es un imperdible ya sea cruzando el Estrecho de Magallanes por Tres Puentes hasta Porvenir o por Punta Delgada hasta Cerro Sombrero.
  • Visitar el Lago Deseado.
  • Cruzar Tierra del Fuego y llegar hasta el Lago Fagnano por la ruta Y-85.
  • Ir al Parque Pingüino Rey, para fotografiar a la colonia de pingüinos que reside en Bahía Inútil.
  • Recorrer los senderos del parque privado Karukinka, aledaño a Yendegaia.

Flora

“Esta es la Patagonia de la tierra y el agua infinita, despedazada en un torrente de amor y un solo río hecho de milagro”, Mario Mirada Soussi

Fauna

El Parque Nacional Yendegaia protege a especies particularmente amenazadas como el Zorro Culpeo de Tierra del Fuego, el Huillín y el Canquén Colorado. Además es hábitat de 49 especies de aves tanto terrestres como marinas, entre las que destacan la Bandurria, el Pidén Austral, Cóndor, mientras que en los bosques es usual ver a Comesebos, Rayaditos, Cachañas y Carpinteros Magallánicos. El Guanaco es habitante común de las pampas, al igual que el Tucu. Lobos marinos de dos pelos, Chungungos, Toninas Overas, Ballenas Minke, Franco Austral, Orcas y Cachalote también habitan las costas de Yendegaia.

Cultura

Los primeros habitantes de Tierra del Fuego fueron los Selknam, quienes eran temidos guerreros, avezados cazadores, expertos rastreadores y unos de los pueblos originarios más altos del continente, con una estatura promedio de 1,80 mts.. Su principal presa era el Guanaco, el que cazaban con sus arcos y flechas. En el Hain, su ceremonia de iniciación, se pintaban el cuerpo magistralmente y usaban máscaras de corteza de árboles para representar a los demonios del bosque. En la península de Mitre habitaron además los Haush, cuyo lenguaje eran distinto al Selknam. Eran expertos escaladores y se internaban de noche por los inmensos acantilados atados tan sólo con una cuerda de cuero para sorprender a las aves durmiendo. Siguen siendo hasta el día de hoy la etnia austral más desconocida ya que a principios del siglo XX habían prácticamente desaparecido del territorio. El 2018 se encontró el primer y único registro de pinturas rupestres en la isla de Tierra del Fuego, en el seno Ponsomby. Datarían del siglo XVI y pertenecerían a la etnia canoera Yámana, pescadores y recolectores que navegaron por las costas de Tierra del Fuego en canoas hechas de la corteza de Coigüe.

Fuente: Ruta de los Parques

Comments

comments