Foto: AFP
Actualidad Patrimonio

Nicanor Parra cumple aquel hábito colectivo de morir

Compártelo
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page

“Los saluda con lágrimas de sangre
El poeta que duerme en una cruz”.

Nicanor Parra, Voy y Vuelvo

Pese a haber muerto en su casa de La Reina, decenas de vecinos y vecinas concurren desde ayer a la casa de Las Cruces del poeta y también antipoeta, Nicanor Parra.

Poblado con unos tres mil habitantes, a unos 100 kilómetros de Santiago, es el lugar que escogió Nicanor  para mirar el mar, así como Pablo Neruda escogió Isla Negra o Vicente Huidobro Cartagena Estas preferencias han terminado por conformar lo que se ha llamado la ruta o litoral de los poetas, destino maravillosos para los amantes de las letras.

Ubicada entre las localidades de San Sebastián y El Tabo, no hay plaza principal en Las Cruces. Tampoco hipermercados o bancos. Pero esta carencia material se suple de manera magnífica con playas, y roqueríos.

Miradores permiten apreciar otras playas del litoral y unas viejas cruces que se encuentran entre  rocas, puestas en recuerdo por un naufragio, le dan el nombre al poblado.

La casa de Nicanor se ubica en la calle Lincoln, que atraviesa el pueblo, mirando hacia el mar. Al lado de la misma, donde se encontraba La Pajarera, casa que él rebautizó como el Castillo Negro y que se quemó en 1985, reposarán sus restos.

Las Cruces, al igual que muchos balnearios de Chile, tiene entre sus arenas los originales nombres de Playa Chica, de arena gruesa y amarilla y la más visitada; y Playa Grande, cuyo recorrido permite apreciar todas las casonas del área y lo que queda de la línea de ferrocarril de Cartagena a Las Cruces. Otro sector es “La Punta del Lacho”, escogido por los veraneantes para ver la puesta de sol.

Dos pequeños montes, de unos 40 metros de altitud, albergan a los  principales barrios del poblado: Vaticano y Quirinal. La iglesia parroquial de Las Cruces destaca sobre la playa central y fue construida entre 1945 y 1967.

Es en este poblado, quitado de bulla, que a ratos parece a medio terminar, descansará Nicanor Parra. Sin haber ganado el nobel -la academia se lo pierde- y sin ganarle a la mortalidad -pese a sus 103 años-, el autor de Obra Gruesa nos recordará, como dijo un día, que “La Muerte es un hábito colectivo”

Al mediodía de este jueves, 26 de enero de 2018, el cuerpo de Nicanor será enterrado en su casa de Las Cruces, en una ceremonia íntima, con sus más cercanos.

Va y vuelve.

 

 

Comments

comments

Compártelo
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePrint this page