Gastronomía

Rico Saigon, un imperdible de Vietnam en Santiago

Seguramente fue por mis lecturas de Salgari, en mi niñez, y del Corto Maltés, en mi adolescencia, que siempre dejaron una huella imborrable y un tremendo gusto por los viajes a lugares exóticos y diferentes.

Confieso que había pasado un par de veces por ese lugar pero no me había atrevido a entrar. Al salir a caminar con una hermosa compañía, para estirar mi adormilado cuerpo en este frío invierno, estaba preparado para acometer cualquier aventura.

Una casa de barrio con lo que llamamos “antejardín” convertido en un comedor, el frío no permitía estar ahí. Decidimos rápidamente refugiamos en un pequeño comedor interior. Si busca diseño arabescos arquitectónico, definitivamente este no será el lugar. Sin embargo, si quiere degustar cocina vietnamita con “todas las de la ley”, éste es el lugar preciso.

Por supuesto uno encuentra las historias de siempre en nuestra industria, no podían vender vino ni cervezas (la combinación perfecta para este tipo de sabores), porque llevan un año y cuatro meses esperando la “patente”… ¿Qué tal?.

El restaurant está en un barrio en que las discotecas, bares, cervecerías han proliferado como callampas y, junto a ello, jóvenes borrachos, delincuencia y todo lo que eso conlleva. Pero instalar un restaurante con todas las de la ley, en donde las personas no van a emborracharse, funcionan hasta una hora determinada, dan trabajo, etcétera,  sufren las penas del infierno en manos de funcionarios municipales y del SESMA (que se sienten los nuevos Torquemada). He visto empresarios al borde de las lágrimas pidiendo que alguien agilice sus papeles por estar al borde de la quiebra debido a esta maraña burocrática.

A pesar de que el turismo y la gastronomía son industrias que vienen creciendo sostenidamente en los últimos años. Entre diciembre de 2016 y marzo de 2017, los casi 3 millones de extranjeros que visitaron Chile miles de millones con sus tarjetas de crédito.  En todo el 2016 ingresaron 5 millones 640 mil personas que  generaron ingresos por US$3.907 millones.

Mi reclamo encuentra sustento en Marcela Cabezas, directora nacional de SERNATUR, quién señala claramente que “el turismo genera empleos, da posibilidades de emprender e innovar, fortalece la identidad nacional y la descentralización, además de reconocer y poner en valor el patrimonio cultural e histórico de país”.

Lamentablemente, esas palabras parecen ser el discurso de siempre.

Este año, la industria del turismo y la gastronomía continuarán al alza. De hecho, se espera un piso mínimo de 6,4 millones de visitantes. Esta cifra, nada de despreciable, parece no hacerle cosquillas al Estado pues no existe ni una política al respecto, con organizaciones “chantas”, que en lugar de preocuparse de los problemas que aquejan a la industria, están más preocupados de aparecer en las fotos.

Esta angustia no impidió que pudieramos ingresar al Rico Saigón. Déjeme decirle que vale la pena visitarlo por el sólo hecho de conocer a la mujer que cocina, prepara los jugos, atiende y todo en una perfecta armonia.

Para incursionar, pedirmos “CHA GIO NEM TOM”. Ta ta ta tannnn apareció ella con un plato maravilloso. Le preguntó a mi acompañante si sabía comer Nem, ella dijo no. Le pido que ponga lechuga en la mano y luego le empiece a agregar esto y lo otro para posteriormente enrollarlo, ponerle salsa y listo. Este es pa la leyna. Se lo paso, mientras ella me miraba con ojos arrobados. Yo sabía que me estaba ganado el cielo.

Antes habían llegado unas muy buenas limonadas con jengibre, disfrutamos los sabores de Vietnam en este plato como si hubiésemos estado conversando con el poeta Ho Chi Min.

Luego de ese festival de sabores pedimos BUN BO HUE, una sopa de carne y camarones, champiñones, tomates fideos de arroz y verduras.

Cuando pensábamos que nada ya nos sorprendería, esta sopa un poquito picante nos llevó a la gloria, disfrutamos hasta última gota a pesar de que el tamaño nos dio para dos tazones a cada uno.

Estábamos impregnados de sabores extraños y maravillosos, como es la diversidad, mientras la cocinera cantaba feliz mientras atendía a las mesas que seguían llegando y asombrándose como nosotros.

Tal vez debimos parar ahí, pero nos miramos luego de una ligera pausa y seguimos con un COM NAM CURRY GA, que consiste en arroz, pollo y salsa de curry. A esa altura sólo nos mirábamos y sonreíamos, sabíamos que era un poquito de gula pero en fin.

Finalizamos con un café negro, pedimos la cuenta, se agradecen los precios correctos, en una cocina que cumple absolutamente su objetivo si este es retirarse contentos por la vida.

RICO SAIGON
Santa Filomena 207 (esquina Loreto) Recoleta
Reservas +56 9 89863369

 

Joel Solorza
Director Escuela de Gastronomía
Universidad de Las Américas

 

 

 

 

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