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Crisis del Sename: La notoria ausencia de Estela Ortiz

Desde el momento en que fue rechazado el informe de la comisión investigadora del Sename II en la Cámara de Diputados, tras las intensas gestiones que desplegó La Moneda, candidatos presidenciales, ministros, parlamentarios, dirigentes políticos, expertos en la materia, de príncipe a paje, han fustigado y opinado sobre las condiciones de vida de los niños vulnerables que el Estado tiene a cargo. Pero ha habido una gran ausente del debate: la secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia, Estela Ortiz, amiga personal de la Presidenta Michelle Bachelet, consigna hoy el diario electrónico El Mostrador.

En el oficialismo se reconoce que, a diferencia del primer Gobierno de Bachelet, donde el tema infancia fue uno de los ejes de su campaña y mandato, ahora dicha agenda tenía más un acento de continuidad. A pesar de eso, consideran “insólito” que La Moneda esté enfrentando esta crisis por el tema de infancia, en circunstancias que hay un consejo especial que debió avanzar considerablemente en crear una institucionalidad adecuada, asegurar derechos y defenderlos durante estos tres años.

Por lo mismo, a estas alturas no son pocos en el Ejecutivo y en la Nueva Mayoría que consideran que fue un error instalar a Ortiz en dicho cargo, que solo ha contribuido a retrasar e invisibilizar la agenda de infancia.

A nivel gubernamental explican que ella ha estado con licencia médica estas últimas semanas y que, por eso, no fue parte de la discusión pública, pero el debate político sobre los problemas en el Sename se prolonga hace mucho más tiempo y su ausencia en este ha sido notoria. Es más, en La Moneda, en el Ministerio de Justicia, en la Segpres y en Desarrollo Social reconocen que es la gran responsable de haber postergado el proyecto de división del Sename, que esa era la prioridad cuando Bachelet llegó el 11 de marzo del 2014 a Palacio y que fue Ortiz quien modificó el cronograma de trabajo.

Entre los parlamentarios de la Nueva Mayoría aseguran que, a pesar de los títulos de educadora de párvulos, profesora básica y experta en políticas de protección social, su mayor debilidad está en no tener “solvencia técnica”.

No se le reconoce como voz autorizada y se considera que su único respaldo político es ser amiga de la Presidenta Bachelet. Que eso queda demostrado en la tramitación de los proyectos, que su aporte técnico es nulo, que dicho soporte lo hacen desde Justicia, Segpres y Desarrollo Social, que siempre va al Congreso, pero que no sirve de mucho porque casi nunca habla en las comisiones donde debe estar. Las críticas agregan que no aporta y tampoco influye.

Link a artículo completo en El Mostrador

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