Centro Salud y Vida
Opiniones

Leonardo Véliz: Cuando llega la abundancia

Por Leonardo Véliz, columnista de La Tercera

En plena crisis de la ANFP con Sergio Jadue como estandarte de la corrupción y con clubes como cómplices pasivos o ¿activos?, escribí en una columna que “la única reserva moral en el fútbol se encontraba en el Sindicato de Futbolistas Profesionales SIFUP”.

Afirmé estas palabras, por innumerables dirigentes que se confrontaron históricamente contra un sistema obsoleto explotador de los trabajadores del fútbol. Jugadores y entrenadores dimos una franca lucha en paralizar la actividad por mejores demandas. Casi tres semanas de huelga pusieron en jaque a la dirigencia de Reinaldo Sánchez.

En esos avatares conocí a Carlos Soto y su directorio. Maratónicas reuniones con dirigentes y ministros, puntos de prensa y levantadas al amanecer para viajar a regiones y mantener en pie el movimiento. Logramos cosas vitales, entre ellas por ejemplo: cobrar el sueldo cada 30 días.

Se respiraba y saboreaba el poder en el SIFUP. Se reconocía su lucha. Yo creo en la energía del número. Jugadores consagrados y desvalidos se sumaban. Eran una fuerza vital multiplicada. Los números dan crédito, credencial y fama. Y como el junco, te pueden doblar pero nunca quebrar.

Lo ocurrido en estos días ha sido un mazazo dejándome aturdido con estrellas sobre mi cabeza. Le otorgo a Carlos Soto, la presunción de inocencia y que auditorías y la justicia digan la verdad.

Con conocimiento de causa afirmo que ayudó a muchos jugadores con enfermedades terminales a la par de conquistas sociales. ¿Su pecado?, no profesionalizar sus áreas administrativas. Todo lo dictaminaba sólo el directorio. Se excedió en algo relevante, las instituciones como sindicatos son lugares ecuménicos y no promueven la devoción a un solo credo.

La gran traba cuando se saborea el poder, es que allí la condición humana ignora administrar el arribo de la abundancia.

Su nuevo Presidente Gamadiel García debe recuperar la cultura organizacional y considerarlos a todos, pero sus socios se deben preocupar también del acontecer diario de su institución.

Comments

comments