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Recomendación: Autopsia ¿De qué murió la elite chilena?

Es fuerte el título, pero más fuerte aún son las conclusiones que se concentran en sus casi 400 páginas. El último libro del sociólogo Alberto Mayol “Autopsia ¿De qué se murió la elite chilena?”, de editorial Catalonia, desarrolla una serie de argumentos interesantes para seguir pensando en verano.

Para entender un poco más del proceso post mortem que se menciona en la tapa del texto, Mayol recalca que “la ‘democracia de los acuerdos’ terminó por transformar a ojos de la ciudadanía, a la izquierda, al centro y la derecha, en la misma cosa. Y esa misma cosa es la elite”.

El sociólogo se refiere a los acercamientos del empresariado con la política, el derecho, la educación y la religión, así como la construcción de lazos que hizo con los dos conglomerados políticos a partir de los 90, el auge de la “figura empresarial” y el traspaso de la legitimación del entorno de la elite tradicional ya no en la función pública-política, sino en el éxito económico en el ámbito empresarial.

La Concertación, hoy Nueva Mayoría, tampoco se salva de los dardos. El hecho de haber sido víctima de la dictadura, que le confería legitimidad por sobre el bien y el mal, no solo ya no es suficiente, sino que se rompe con la defensa de Pinochet para traerlo desde Londres y su corolario de impugnación por parte de la ciudadanía es el conocimiento de la misma respecto del financiamiento de campañas de algunos de sus líderes por parte de empresas como Soquimich y Julio Ponce Lerou, yerno de Pinochet.

La elite ha muerto. O al menos, -y esa es la postura de Mayol-, el pacto que se efectuó entre los dos grandes bloques de nuestra política para realizar la transición ya no es válido. El gran problema que ahora debemos enfrentar es que dicho pacto buscaba minimizar, atenuar y quitarle poder a la política. Y la paradoja es que nuestra actual crisis de desconfianza  requiere, precisamente, de política para buscar una solución.

Ahí se agudiza el problema, y la pregunta es si sabremos renovar a los protagonistas, habrá que revivir al muerto, o bastará cargar con el mismo.

 

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