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Carlos Peña: La colusión parece deporte empresarial

En la columna del domingo en El Mercurio, Carlos Peña habla de la colusión.

Domingo 10 de enero de 2016

La fantasía del mercado “Y es que los chilenos y chilenas -mal que pese- se tomaron en serio la fantasía que subyace al mercado….”

La indignación ciudadana frente a la colusión -esta epidemia que ha infectado al papel higiénico, a los supermercados, a los pollos-, ¿será un síntoma de que la gente se decepcionó del mercado y de la modernización capitalista, un aviso inequívoco de que entonces es urgente otro modelo?

Algunos creen que sí.

Hay quienes piensan que, a la luz de tanta colusión, de tanta conspiración destinada a timarla, la ciudadanía se aburrió del mercado, descree de él y anhela un pronto cambio. Los ciudadanos estarían cayendo en la cuenta de que el mercado, al confiar en el interés individual como el combustible de la vida social, tarde o temprano se desliza a la crónica roja; estarían advirtiendo que, al no producir vínculos ni requerirlos (no hay interacción que necesite menos comunidad), el mercado no solo acaba defraudando el bienestar, sino también corroyendo la cohesión social, hasta herir de muerte, si no se le detiene, a la nación. Habría, pues, que cercar al mercado a fin de que se ocupara de las menores porciones posibles de la vida social. Solo una vez reducido nada más que a algunos aspectos de la vida, dejaría de hacer daño. La porción que el mercado no tocara -un territorio libre después de tantos años de una vida enajenada- podría ponerse en manos de todos los ciudadanos, los que, así, dejarían de vivir fuera de sí y despertarían de la hipnosis del consumo.

¿Es correcto ese diagnóstico?

Desgraciadamente, no.

Es verdad que los defectos del mercado que han puesto de manifiesto desde el papel confort a los pollos y los supermercados se están haciendo intolerables para la ciudadanía; pero esa intolerancia se produce -y esta es la paradoja alojada en la realidad social chilena- gracias al triunfo cultural del propio mercado.

Link a columna completa de  El Mercurio

 

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